Antiguo Langostero

Por la ruta de las viejas pueblas marineras, en la costa oriental de Cantabria, a 6 km. de Castro Urdiales y a 35 km. de Bilbao, en la desembocadura del río Agüera y formando una pequeña cala que alberga un puerto natural, se encuentra el Antiguo Restaurante Langostero (que posteriormente fue SPA Aisia Islares), con la playa de Arenillas a sus pies.

La historia del Langostero,  ( reconvertido en centro de Centro de Talasoterapia en 2004 y cerrado actualmente) está ligada a los criaderos de langostas del puerto de Arenillas. Desde hace por lo menos 100 años (se habla que data de 1900) y hasta hace un par de décadas los orificios readaptados de la isla que protege al puerto de Arenillas, fueron un prestigioso criadero de langostas, bogavantes, centollos, y otros crustáceos.

Dicen que Alfonso XIII aprovechaba a su paso por Islares para visitarlos y degustar tan selectos manjares.

El anecdotario islareño dice que el primer avión llegado al aeropuerto bilbaíno de Sondica portaba un cargamento de langosta africana, con destino a los viveros de Islares. Pero la aclimatación fue imposible: esos crustáceos no se adaptaron a las frías aguas cantábricas y murieron.

Las cetáreas naturales se llenaban de capturas de mar adentro de Santoña, o incluso Galicia, y se engordaban con lapas y mejillones.

De la casona primigenia surgió el restaurante cuya terraza acogia numerosas actuaciones que amenizaban las noches de verano y en especial San Ignacio de Loyola, el 31 de Julio, cuando se celebraban las fiestas del camping. Su terraza frente a la playa de Arenillas ha sido un lugar majestuoso desde el que escuchar sentado el oleaje del mar.