Bajo la advocación de de San Martín de Tours, la iglesia fue construida a principios del siglo XVI en un estilo Gótico retardatario.

Confeccionada con mampostería y piedra su exterior se ha visto notablemente modificado, con sucesivas capas de revestimiento de cal y sillares en las esquinas del edificio. La fachada Sur posee un cuerpo para vivienda de época reciente y en el lado Norte se ubica el pequeño cementerio.
La estructura inicial de la iglesia parece que contaba con una planta de tres naves, ya que se aprecian dos alturas de tejado, especialmente resaltadas desde la fachada Oeste. Sin embargo el interior actual de la iglesia es sencillo, conservándose una sola nave.
El ábside es poligonal con contrafuertes, precedido de un arco apuntado La torre del campanario es de planta cuadrangular y los tramos aparecen destacados con sillería, la cubierta es a cuatro aguas y en el último tramo tiene dos vanos de arco de medio punto. Entre ellos se ha colocado un reloj. También tiene otros vanos de menor tamaño.

Actualmente se accede al interior por un ingreso con arco de medio punto, cuya clave presenta un motivo religioso en forma de cruz, pero que en su interior se corresponde con un carpanel.
Los muros internos aparecen raseados. En el muro derecho, siguiendo el eje longitudinal de la nave hay tres óculos (ojos de buey) abocinados, que contribuyen a iluminar el espacio interior.
La nave se divide en dos tramos con arcos perpiaños (son los dispuestos transversalmente al eje de la nave, y que ciñen las bóvedas, que en este caso son de arista); son de piedra caliza.
Cementerio de la Iglesia de San Martín
Pese a que varios documentos custodiados en el Archivo Municipal de Castro Urdiales confirmaban que la propiedad del cementerio pertenecía al pueblo de Islares, la «ley Aznar» permitió a la Iglesia inmatricularlo como bien.
De este modo, registraron a su nombre el cementerio – además de miles de propiedades por toda España- sin necesidad de presentar títulos de propiedad que acreditaran su dominio.
A los responsables políticos de Castro Urdiales y de la pedanía de Islares les correspondería la tarea de iniciar los debidos procedimientos para devolverlo al pueblo, especialmente tras las declaraciones de que hay que pagar una cuota a la iglesia para mantener los nichos, o en caso contrario los cuerpos serán exhumados.
